Vínculos Sanos vs Tóxicos

Por: Lucía Blanco

Me gusta pensar y explicar la construcción de vínculos de la siguiente manera: Cuando uno conoce a una persona; tengo la teoría de que cada uno se “entrega” el extremo de un mismo hilo; que los relaciona; que establece puntos en común y en todo caso, un interés por estar en contacto; y conforme avanza la relación; este hilo, se va “entorchando”, es decir, enroscando, entrelazando; haciéndolo cada vez más fuerte, en cada encuentro o contacto. Para que esto ocurra; hay que estar presente; y la presencia no es necesariamente física; simplemente es estar: un mensaje, una llamada, un contacto, una caricia, un abrazo, es un acompañamiento presencial o a la distancia. Esto implica que cada una de las personas al extremo del mencionado hilo entorchado, sabe que cuenta con el otro; aun cuando no lo vea, porque ese otro, está, es decir, tiene presencia. Desde aquí, me parece, se construye y fortalece el vínculo; es decir, el entorchamiento del hilo. Los ingredientes para esta construcción, entre otros, son: la confianza, el compromiso, la respuesta que se tiene del otro, el acompañamiento, aun cuando no sea físicamente.

Por otro lado, cuando no hay respuesta, cuando es la ausencia la que pesa más sobre la presencia, cuando los ingredientes mencionados arriba se pierden o no existen; quizá haya una relación más que un vínculo y no necesariamente sana.

Ser responsables de nosotros mismos tiene que ver con tener salud física, emocional, espiritual y mental tanto en el ámbito personal como en el laboral. Es más un concepto de vida, de autoestima, de construcción de relaciones sanas y de felicidad, donde hacernos cargo de nuestras decisiones y de nuestra propia vida nos pone ante dos posibilidades: ser dueño o víctima.

La idea es tener relaciones que construyan, vínculos sanos: que nutran nuestra vida, nuestro espíritu y a nosotros mismos; relaciones donde no cabe la dependencia ni el chantaje, donde hay confianza y las cosas se hablan y se respetan; donde se sume y multiplique y no se reste o divida. Al ser dos en una relación, automáticamente nos multiplicamos y por supuesto podemos sumar esfuerzos, mientras que si es una relación que nos resta energía, ganas, tiempo, nos divide y nos obliga a elegir entre una cosa y otra, a la larga no construye y nos permite jugar el papel de víctimas en la vida y decir que justo por esa persona no podemos hacer algo diferente a lo que hacemos. De ahí podríamos ubicar relaciones de dependencia, que considero no sanas y me atrevería a decir que adictivas, con padres, hijos, parientes, jefes, subordinados, amigos, etcétera. Cuando esto ocurre, nosotros mismos nos saboteamos para no hacernos responsables y seguir siendo víctimas. ¿Qué beneficio aporta esto a tu vida? Si la respuesta es “ninguno”, ¿entonces qué te mantiene ahí? ¿Qué ves de ti en esa persona que te parece imposible dejar aun cuando te hace mal?, o ¿qué vas a hacer si es tú vida y la decisión sólo depende de ti?, ¿qué te impide moverte de ahí?

BIBLIOGRAFÍA:

Blanco, L. (2017); ¡¿Me quieres ver la cara?!; CDMX, Ed. Grijalbo. 

Blanco,L (2018) La Nutrición del Alma, como constructor de Vínculos. Trabajo presentado en el Congreso:  Construcción y Ruptura del Lazo Social, octubre del 2018. Organizado por el Colegio Internacional

Biodescodificación Transgeneracional, ¿Qué es?

Por Lucía Blanco

Hace algunos años, sobretodo con el auge de las constelaciones familiares, se comenzó a visualizar el aspecto transgeneracional y cómo éste permea a nuestras vidas. Aunque desconozcamos nuestra historia o a nuestros ancestros y ascendentes, la historia de nuestro árbol se manifiesta de una u otra forma. Si bien es una técnica cuya difusión es quizá de la última década para acá, es como todo, el que no lo conociéramos antes,no quiere decir que no existiera; sólo que ahora lo tenemos en el consciente.

Anne Anceline Schützenberger (2004) dice que:

“Los duelos no hechos, las lágrimas no derramadas, los secretos de familia, las identificaciones inconscientes, las lealtades familiares invisibles pasean sobre los hijos y los descendientes. Lo que no se expresa por palabras, se expresa por dolores”.

Por su parte, Jodorowsky (2011) afirma que todas las familias tienen secretos guardados. Se silencian por vergüenza, por protección a los hijos o por diferentes miedos; algunas veces por supervivencia; en todas las familias, dice el autor, hay hechos y circunstancias que las familias pretenden que no salgan a la luz. Dice:

“Estos secretos forman una estructura que se deslizará de diferente manera sobre las generaciones siguientes”.

Los secretos más comunes tienen que ver con: violaciones, enfermedades mentales, asesinatos, suicidios, homosexualidad, incesto, prostitución, exilio, cárcel.. Estas experiencias dejan una huella emocional, en nuestras células, lo que Rolando Toro (2009) denomina: el Inconsciente Vital.

Visto, desde otra perspectiva, esta huella, es comandada por el cerebro emocional, que rige el bienestar psicológico y una gran parte de la fisiología del cuerpo. Los desórdenes emocionales son consecuencia de las disfunciones de este cerebro. Estas disfunciones tienen su origen en experiencias impresas de manera imborrable en el cerebro emocional. 

Estas huellas, o experiencias impresas, de acuerdo a Jodorowsky, pueden ser sanadas a través de la genealogía; la que define como:

“El estudio del árbol genealógico, como vía de conocimiento con un fin eminentemente sanador”

Su hijo, Cristóbal, dice que:

“La genealogía es un lenguaje de precisión matemática, un sistema de repeticiones con fechas, enfermedades, muertes, situaciones, nombres: mapas neurológicos que se recorren y transmiten de generación en generación”

Por otro lado, la biodescodificación  explica que cada uno de nosotros llegó a este plano físico, a través de un árbol. Esta teoría, parte del hecho de que todo es información codificada. Por lo tanto, se puede descodificar al acceder al conflicto emocional causante del síntoma o de la enfermedad.

Para este efecto, hay que utilizar métodos que salgan de la razón y el lenguaje, y que nos lleven al cuerpo y que tengan influencia directa sobre el cerebro emocional.

El término biodescodificación, se puede usar desde una acepción biológica y de otra tansgeneracional. Aunque ambas están relacionadas, distingo que la primera será la manifestación física de la segunda; es decir, la biológica se refiere a la manifestación física de enferemedades (genética) – [que generalmente tienen su origen en algo emocionalmente no resuelto] mientras que la transgeneracional, tiene que ver más con las creencias, comportamientos y emociones transmitidos a través del árbol (epigenética).

La psicogenealogía parte de la premisa de que determinados comportamientos inconscientes se transmiten de generación en generación (epigenética) e impiden al sujeto autorrealizarse, por lo que para que un individuo tome consciencia de ellos y se pueda desvincular de los mismos es necesario que estudie su árbol genealógico. 

¿Quieres descubrir qué hay en tu árbol?, ¿Sanar lo que tu consciente no sabe y que sin embargo está en tu inconsciente?. Descubre y sana en el taller: “Sanando mi árbol; integrar linaje y presente”. Contáctame y pide informes.

Bibliografía:

Jodorowsky,A. (2011); Metagenealogía; Buenos Aires: Ed. Sudamericana

Schützenberger, .A. (2004) ¡Ay mis ancestros!; Buenos Aires: Ed. Hachette

Toro, R.(2009) Biodanza; Chile: Ed. Índigo, cuarto propio

La Danza por la Vida: Un tema de ritmo y movimiento

Por Lucía Blanco

  • ¡¿Bio qué?!

Esta es la expresión que más escucho cuando digo que doy clases de Biodanza. Seguida de:

  • ¡¿Biodanza?!, ¿Qué es la Biodanza?!

En la mayoría de los casos surgen más preguntas que interés por saber qué es; aunque en realidad, no es algo que se pueda entender; la Biodanza, se vive, se siente; sólo se puede entender, si cabe el término, a través de sensaciones, del cuerpo, de vivencias.

Mi primera respuesta a qué es, suele ser: “Es algo maravilloso que nos hace felices; es un sistema de integración humana, reconexión con la vida y re-educación afectiva a través del movimiento, el ritmo y la música que se realiza en grupo”.

“¿Se trata de bailar?, ¿es con música?, ¿cómo musicoterapia?, ¿cómo danzaterapia?. ¿qué música se usa?, ¡Ah! es como yoga, yo no sé bailar, yo tengo dos pies izquierdos, yo bailo todo el tiempo en mi casa, yo hice tai-chi por un tiempo, es como ¿tai chi?, Suena a algo como chi- kung…” y un sinfín de otros comentarios y preguntas.

Con el presente artículo pretendo aclarar y dar respuesta a algunos de estos comentarios y a la pregunta inicial: ¿Qué es Biodanza?. Para esto, comenzaré por decir qué no es. La Biodanza, “no es algo como”; es decir no es como tai.chi, ni como musicoterapia, ni como danzaterapia, ni como yoga, ni como chi kung; ni como nada;  justo no es como; ES Biodanza. Tampoco es terapia.

Su autor, el chileno Rolando Toro, la definió como: “Un sistema de integración afectiva, renovación orgánica y reaprendizaje de las funciones originarias de vida, basada en vivencias inducidas por la danza, la música, el canto y situaciones de encuentro en grupo”

Si bien, esta es su definición desde la teoría; intentaré irla desglosando a conceptos más cotidianos.

Lo primero a resaltar es que es un sistema. Esto es, un conjunto de elementos relacionados entre sí y que funcionan como un todo. Pensemos en el cuerpo humano formado por el sistema nervioso, el digestivo, el respiratorio, etc. Cada uno de éstos está conformado, a su vez, por diferentes órganos y partes del cuerpo que tienen una función específica y que cada uno en su conjunto nos permiten: captar y procesar señales para interactuar con el medio ambiente, digerir y procesar los alimentos y respirar; respectivamente. Más allá del cuerpo humano, pensemos en el sistema solar, en el sistema familiar, etc. Así la Biodanza, es un sistema, cuyos elementos aislados son siete, a los que se les llama poderes de transformación y que en su conjunto generan una regeneración de la memoria celular, lo que nos lleva a conectarnos con la propia felicidad. Toro decía que cada vivencia que hemos tenido deja una huella en nuestras células y cuándo esta vivencia no fue grata, o su recuerdo genera dolor; dado que fue una vivencia lo que la generó; sólo otra vivencia puede resignificarla; una nutricia, positiva y de calificación; así es que uno de los poderes de los que se vale la Biodanza es justamente: el poder de la vivencia. Más allá de ser sólo uno de los poderes de los que se vale este sistema; la vivencia es su metodología. Los seis poderes restantes son: la música,  la danza integradora, la metodología vivencial, la caricia, la regresión y el trance, la expansión de conciencia y el  grupo.

El segundo punto a resaltar en su definición es la integración afectiva. Toro decía que había creado este sistema como respuesta a un mundo que tenía melancolía de amar. Decía que al mundo se nos había olvidado amar; que la sociedad y la cultura nos alienaban de tal forma que aprendimos a pensar y anteponer la razón y la lógica del “deber ser” a nuestros deseos íntimos, aquellos del alma y del corazón; de ahí que integrar lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos; es uno de los principales impactos de la Biodanza. Ser más afectivos con nosotros mismos, con los otros y con el todo, con el cosmos, con la naturaleza, con la vida misma. Son los tres vínculos que se desarrollan a través de este sistema (el mío conmigo, el mío con los otros y el mío con el todo). Es por la construcción de estos tres vínculos que el encuentro en grupo es importante; sino es con otros, ¿cómo desarrollar la propia capacidad de vincularse sanamente?

La renovación orgánica se refiere a la regeneración de la memoria celular a través de resignificar una vivencia negativa con otra, una nueva; que permita expandir la consciencia a las posibilidades, a las opciones. De ahí que la Biodanza, no es terapia. Es más bien, un sistema de salud; se enfoca en lo saludable de las personas; dado que se pone la atención en el potencial que cada individuo tiene; mismo que se hace cada vez mayor y más fuerte; lo que permite a la persona hacerse cargo de su propia vida y vivir SU vida, la que cada uno elige, no la que “le dijeron” que tenía que o que debía vivir. Las personas florecen  a través de este sistema.

Por otro lado, el reaprendizaje de las funciones originarias de vida, se refiere a regresar a decidir desde los instintos, que dicho sea de paso, están hechos para proteger la vida; a través de una consciencia corporal; más que una mental. Los aprendizajes de las vivencias realizadas en cada clase, se incorporan; en su sentido más literal: se llevan al cuerpo. De ahí que evitando que pasen por el cortex, es que se evita el juicio, la lógica, la razón y al integrarlo desde el cuerpo, lo siguiente que pasa es la acción; es así que uno al iniciar un proceso de transformación a través de la Biodanza se sorprende a sí mismo, haciendo lo que soñaba hacer y no se animaba, diciendo que no a lo que ya no le hace bien y no le gusta y diciendo que sí aquello que sí quiere incluir en su vida; eventualmente se responden tres preguntas existenciales: (1) ¿Dónde quiero vivir?, (2) ¿Con quién quiero vivir? y (3) ¿A qué me quiero dedicar en la vida?

Finalmente para concluir quiero establecer la distinción entre Bailar y danzar. El baile es un movimiento más motriz, de coordinación, es algo que se aprende y que en todo caso se sigue una coreografía; es una disciplina y desde mi propia experiencia en ésta puedo decir que es un tema de constancia, de desarrollo de habilidades mentales como la atención, la memoria y de coordinación motriz. En contraparte la danza, es algo más sutil; es ritmo y movimiento. Es inherente al ser humano. Cada uno de nosotros tuvimos nuestra primera danza en el vientre de nuestra madre, al ritmo de su corazón; después al nacer respiramos: ritmo y movimiento; después caminamos: ritmo y movimiento. La naturaleza danza: los árboles se mueven con el viento, el agua de un río, el mar, el viento mismo, las nubes, los animales, todo, absolutamente todo en la vida es una danza, con su propio ritmo y movimiento. Las tribus ancestrales solían reunirse alrededor del fuego y en una ceremonia solían danzar para: agradecer, despedir, pedir, recibir, celebrar; a los dioses, a la madre tierra, al sol, a los elementos de la naturaleza, a algún miembro en particular de la tribu; eran ceremonias de celebración; desde una conexión con la vida, con la naturaleza y con la propia tribu.

De esta forma, una clase de Biodanza, es una celebración; una de vida, que pretende honrarla y agradecerla, desde donde los participantes comienzan a reconectar con sus deseos, anhelos, sueños, etc.. De esta forma, en grupo, cada semana, en alguna parte del mundo se está llevando a cabo una celebración; una de vida; con la que conectamos a través de la danza: la de nuestra propia vida; con el único objetivo de encontrar y reconocer nuestro propio ritmo y movimiento en el mundo, para ser felices.

Perdón, pero no he tenido tiempo…

Por Lucía Blanco

¿Cuántas veces no hemos sido víctimas de esta frase? Tanto como usuarios como destinatarios. Ya sea porque fue el cumpleaños de algún amigo o amiga y no le hablamos ese día, o porque nos encontramos a alguien en la calle y ofrecimos hablarle en esa semana para coordinar una cita, o simplemente porque dedicarle tiempo a alguna llamada, cita o reunión que salga de nuestro estresante ritmo y no se diga agenda de trabajo; nos resulta impensable y un asunto al que debemos dedicarle poco o nada de tiempo. El “Perdón, pero no he tenido tiempo..” se vuelve la frase ideal para dar a conocer todo lo que hacemos, el pretexto perfecto para dar una razón de porqué no le hemos hablado a la persona en cuestión o simplemente es perfecta porque da pie a la respuesta: “No te preocupes, yo he andado igual”

Es triste, pero cierto. Cada día le dedicamos menos tiempo y calidad a las cosas que nos gustan, a disfrutar de un rato en compañía de los amigos o familiares, a divertirnos, a descansar, a hacer algo que no esté programado; porque cada día vivimos más estresados, con mayor carga de trabajo, con las preocupaciones inherentes a la oficina o la casa y nos creemos aquello de que entre más alto el puesto y más responsabilidades se tengan, mayor ocupado se está y menos tiempo se tiene para otras cosas. Tal pareciera que nos hubieran dicho: “Cuando seas gerente o director acuérdate que debes ser difícil de localizar, que no tendrás tiempo para tu vida privada, que como tendrás mayor responsabilidad tendrás que estar más tiempo en la oficina” y en fin, una serie de “advertencias” que parecieran estar escritas en un manual llamado “Lo que todo ejecutivo exitoso enfrentará”.

Pero la realidad es que ni existe dicho manual, ni es imposible combinar todas las actividades que uno quiera realizar. ¿Le parece imposible? Quizá es falta de práctica, pero convencida de que si es factible, a continuación queridos lectores, trataré de exponer algunos tips que créanme funcionan y que espero les sean de utilidad para identificar y modificar algunos malos hábitos que se adquieren por la costumbre.

Tip No. 1. Descansar la mente. Hace algunos años, cuando trabajaba contratada solía tener cargas y jornadas de trabajo muy fuertes y eso me enseñó a pensar: “Si me quedo, ¿lo termino y se me quita un pendiente?” Hágase la misma pregunta y si la respuesta es afirmativa, entonces vale la pena quedarse, terminar y quitarse un pendiente; ¡Ah! Pero si la respuesta es negativa, el quedarse no lo vale. ¿Porqué? Porque si no se va a acabar, no se va a comer bien, se va a salir tarde, se va a cansar, se tiene que llegar temprano para terminar y por si fuera poco se va a dormir mal por la preocupación de no haber terminado lo que sea en lo que estuviera trabajando ¡¿Para qué quedarse?! Vale más descansar la mente, disfrutar a los seres queridos, cenar a gusto y dormir para descansar y llegar temprano descansado y despejado. Eso reditúa más que cansarse por costumbre. Lo único que hay que tener en cuenta es que las estancias hasta tarde no sean cosa de todos los días, porque sino quizá el problema es de planeación. Trabajar más no es trabajar mejor.

Tip. No. 2 Tener claro el rumbo. Dice Stephen Covey[1] que “Si la escalera no está apoyada en la pared correcta, lo único que hará es llevarnos antes al lugar erróneo” Y así es, ¡¿De qué sirve hacer muchas cosas, si no nos están dando ningún resultado?! Así, lo primero que hay que hacer es plantearse objetivos. Éstos deben ser reales, medibles y alcanzables. El camino más corto, y no necesariamente el más fácil es preguntarse “¿Qué es lo que verdaderamente quiero en la vida?” La respuesta a esta pregunta sentará las bases de dirección y el lugar en donde se quiere apoyar la escalera y de esta manera las actividades que realicen día con día, deberán estar enfocadas a lograr obtener lo que se quiere de la vida.

Tip. No. 3 Una sola cosa a la vez. Decía mi abuela: “Hay un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar” y el manejo del tiempo no es la excepción. No se trata de hacer una sola actividad, sino de tener la mente en un solo lugar. Esto es, si se está en la oficina, la mente debe estar en el trabajo; si se está en la casa, la mente debe estar en ésta y en la familia; si se está descansando la mente no debe estar ni en el trabajo, ni en otra cosa; si se está en el cine, la mente debe estar en la película, no en el trabajo, en la familia o en los pendientes. En fin, se pueden hacer tantas actividades como intereses o capacidades se tengan, el secreto está en no mezclar pendientes, ni actividades, es decir, una sola cosa a la vez.

Tip. No. 4 Uso de agenda. El secreto no es programar actividades, sino cumplir las programadas. Una agenda no es sólo de trabajo, es una programación personal y teniendo claro en dónde se quiere apoyar la escalera se vuelve tan importante agendar un café con un(a) amigo(a), asignar tiempo para el deporte, para algún pasatiempo, para actividades familiares, o simplemente tiempo para uno mismo.  Lo más importante en este punto de la agenda es el aprender a decir que NO a actividades que interrumpan esta programación.

Tip. No. 5 Limpiar para descansar. Este punto se refiere a que hay que mantener el escritorio o el lugar de trabajo despejado de papeles, tener únicamente lo que se está ocupando, porque un lugar saturado cansa la mente y además genera estrés. ¿Qué hacer para lograr tener un lugar despejado? Hay que hacer uso de lo que yo he llamado DATT y que se refiere a no mover un papel si no se tiene la intención de hacer algo con él. Esto es, cada vez que nos llegue un documento (o e-mail, aplica igual) lo que puedo hacer es: DELEGAR, dárselo a quien le corresponda solucionarlo y sólo darle seguimiento; ARCHIVAR, si requiere una atención posterior, así sabré en donde está y no tendré mi escritorio lleno de “pendientes por hacer”, TRAMITAR, si lo que se requiere es proporcionar un dato, hacer una llamada o responder un e-mail, ¡¿para qué hacerlo después, si de cualquier manera se tiene que hacer?!  y por último lo que se puede hacer con un documento que es informativo, o que simplemente no es de nuestro interés ,es TIRAR; así DATT se reduce a: Delegar, Archivar, Tramitar o Tirar. Pero haga lo que haga, maneje los papeles UNA sola vez para mantener el lugar de trabajo y la mente despejados.

Tip. No. 6 “No dejar para mañana lo que se puede hacer hoy”. Estoy segura que no es la primera vez que lee este dicho, pero también estoy segura que poco lo aplica en su propia distribución del tiempo. Este que es el último tip que le daré para manejar su tiempo, tiene que ver con ¡NO POSPONER! Uno de los grandes ladrones del tiempo es verse lleno de trabajo, (muy probablemente porque no se llevan a cabo los primeros 5 tips) y pensar al rato o luego lo hago. ¿Se imagina si el “al rato” o el “luego” fueran un depósito o un recipiente en el tiempo? Seguramente este recipiente o depósito estaría lleno  de actividades y cosas que no se hicieron cuando se debían y por supuesto cuando se llegue a ese depósito Ud. enfrentará de golpe todo lo que no hizo y se saturará la mente, el estrés no se hará esperar y casi podría apostar que ante tal cúmulo de actividades volvería a decir.. “luego lo atiendo”.

Podría darle muchos más tips  para que sea Ud. quien controle su tiempo y no éste a Ud., pero como dije, una sola cosa a la vez,  por lo que espero que estos 6 tips le sean de utilidad para que por lo menos cuando escuche o diga la frase: “Perdón, pero no he tenido tiempo..” esté más consciente que lo que en realidad se está diciendo es: “Perdón, pero no me he querido dar el tiempo..”


[1] Covey, S.R. (1999) Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. México: Ed. Paidós.

La Biodanza: Un sistema de Vida

Por: Lucía Blanco

A propósito de la definición que di de desarrollo humano, en entregas anteriores, en donde mencioné la Biodanza, en este artículo, mencionaré algunos aspectos de este sistema, creado por Rolando Toro (2009)[1], quien  explica que las terapias cognitivas que trabajan a nivel verbal se basan en la vertiente que va de los significados a las emociones. Dice que la comprensión de los significados no modifica las respuestas inmediatas frente a la vida, hasta que no influye también en el ámbito de la decisión. Afirma que la Biodanza se basa en la vertiente inversa: la que va desde las emociones a los significados. Explica que la vivencia tiene un valor intrínseco y un efecto inmediato de integración, por lo cual no es necesaria que sea posteriormente analizada a nivel de la consciencia. En Biodanza se propone una descripción de las vivencias personales, como experiencias interiores, sin análisis o interpretación psicológica.

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¿Es lo mismo un vínculo, que una relación?

Por Lucía Blanco

Recientemente, el Colegio Internacional de Educación Superior, fue sede del Congreso:  Construcción y Ruptura del Lazo Social. El lazo social, me llevó a hacerme la pregunta que da origen a este artículo y en donde comparto algunas de mis reflexiones:
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¿Es el desarrollo humano diferente a la psicología?

Por: Lucía Blanco

Generalmente, al pensar en desarrollo humano, pensamos o lo asociamos a la psicología; sin embargo, desde mi perspectiva; son dos mundos diferentes.

Hace unos años, en aras de concluir mi tesis doctoral; buscaba una definición de desarrollo humano; mi búsqueda, a diferencia de lo que pensé, me llevó más tiempo de lo imaginado; y también de forma inimaginable, ya que hoy día, es muy frecuente escuchar acerca del tema de Desarrollo Humano  como un concepto equivalente al crecimiento interno, al desarrollo espiritual e inclusive al “ser mejor persona”: en cursos, conferencias y ¡hasta en coaching!; me di a la tarea de adentrarme en una búsqueda que sin saberlo me llevaría a identificar diferencias entre la psicología y el desarrollo humano.

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